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Atman Si Positivo Ser |
Budhi No Negativo No-Ser |
El blanco se
desdobla en el negro, el alto en el bajo, el gordo en el
flaco, alegría y tristeza, triunfo y derrota. Todo,
absolutamente todo queda con la Dualidad. Uno existe en
función del otro.
El Santo Afirmar se desdobla en el Santo Negar para
poder crear. El uno necesita del otro, masculino
necesita de femenino; el falo necesita del yoni, etc.,
etc.
El SI es la parte positiva, la parte afirmativa, la
parte masculina. El SI lo vemos hasta con un simple
movimiento vertical de la cabeza. Es aceptación.
El NO lo vemos también, en el movimiento horizontal, y
es negación. El SI y el NO forman la Cruz. El SI es la
parte masculina, lo activo; el NO es la parte femenina,
es lo pasivo.
LA TRINIDAD:
Al estar desdobladas las dos fuerzas aparece la tercera:
es el Santo Conciliar. Veámoslo:
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Afirmación Padre Positivo Sabiduría Verdadero |
Negación Hijo Negativo Justicia Justo/Bueno |
Conciliación Espíritu Santos Neutro Poder Útil |
El Santo
Afirmar, el Padre, se desdobla en el Hijo o Santo Negar,
y entre los dos aparece el Santo Conciliar, la Energía
Creadora del Espíritu Santo, la Madre. El Padre es SI,
la Sabiduría. Si aprendemos a fabricar Sabiduría del NO
empezamos a Crear.
¿Quién es No?: El Entrenador Psicológico, Lucifer; Él
maneja la Balanza. Si lo vencemos, Él nos dará la Luz o
Sabiduría y el Fuego o Amor. Si nosotros nos dejamos
vencer por Él nos haremos sus esclavos. Él es el Deseo
en todos los seres humanos. Y al ser el Deseo es el Yo
de cada uno de nosotros.
En cada uno de nuestros deseos está escondido el Fuego,
y está escondida la Luz, la Sabiduría. Si nosotros
queremos triunfar tenemos que vencer al Diablo.
El Padre dice: “Nadie viene a Mí sino a través del
Hijo”. El Hijo es la Justicia. El que quiere Sabiduría
tiene que vencer al Deseo, porque solamente hay
Sabiduría para el que se adueñe del Fuego, para el que
ha derrotado al Diablo.
Si queremos vencer a Lucifer debemos estudiar el objeto
del deseo. Cuando uno estudia el objeto del deseo
descubre que éste busca:
• Ser ó
• No Ser
Veamos
ahora:
•
El
Padre es la Sabiduría y es la Verdad.
• El Hijo es la Justicia, y es lo Bueno.
•
El Espíritu Santo es el Poder, es lo Útil.
Por lo
tanto, tenemos que aprender a vivir en vigilia de
momento en momento. Para cada cosa que vayamos a hacer
debemos preguntarnos:
• ¿Es
esto Verdadero?
• ¿Es Justo?
• ¿Es
Útil?
Si nosotros
utilizamos esta técnica llegaremos a algo muy
importante, vamos a ver que ése es el secreto para poder
gobernar el Cuaternario.
EL CUATERNARIO:
El Cuaternario está representado por un Cuadrado
Perfecto con cuatro ángulos rectos, que nos invitan a
reflexionar un poco. Esos cuatro ángulos rectos están
íntimamente relacionados con las tres funciones del Alma
que agotan nuestras energías:
• Sentir
• Pensar
• Hacer, con Obras y Palabras
Si aplicamos
la Rectitud en estas funciones lograremos: el Recto
Sentir, el Recto Pensar, el Recto Hablar y el Recto
Obrar:
El Recto Sentir: ¿Qué es el Recto Sentir? Si en
determinado momento me doy cuenta de que estoy sintiendo
en mi interior algo desagradable o agradable, el deseo
de matar, odio, una emoción negativa, sufrimiento, etc.,
acabo de descubrir que no tengo un Recto Sentir. Si yo
me estoy enamorando de una joven y estoy casado, también
me doy cuenta de que esa sensación de agrado es del yo y
no de mi Ser.
Cómo discernir sobre el Recto Sentir:
• ¿Esto
que estoy sintiendo es Verdadero?
• ¿Esto que estoy sintiendo es Justo?
• ¿Esto que estoy sintiendo es Útil?
Y ahí mismo
queda el sentimiento despedazado. Se da uno cuenta que
está odiando sin necesidad, que está guardando
resentimiento. Cuando uno verifica sus sentimientos se
da cuenta de que no son tan justos ni tan nobles como
creíamos. Y no vale la pena que gastemos energías
innecesariamente.
El Recto Pensar: Cuando una persona descubre que
está pensando, usando su Centro Intelectual, debe
preguntarse:
• ¿Esto
que estoy pensando es Verdadero?
• ¿Esto que estoy pensando es Justo?
• ¿Esto que estoy pensando es Útil?
E
inmediatamente se da cuenta que el que estaba pensando
era un yo, no el Ser.
El Recto Hablar: Todos los seres humanos gastan
energía inútilmente hablando boberías mecánicamente
durante todo el día. Cosas buenas, malas, agradables y
desagradables. Pero de todas maneras nunca reflexionamos
en que las palabras son Energía Creadora del Espíritu
Santo, y en ellas está todo su poder encerrado.
Cuando alguien va a hablar necesariamente debería
preguntarse:
• ¿Esto
que voy a decir es Verdadero?
• ¿Esto que voy a decir es Bueno?
• ¿Esto que voy a decir es Útil?
Si no lo
mejor es no hablar, porque se está malgastando las pocas
energías que hay. Y esas no se las devuelve ni se las
repone nadie. Ahí volvemos a que si no hay ahorro de
energía no hay nada.
El Recto Obrar: Tal como sucede con nuestras
palabras sucede con nuestras obras. Nos enfrentamos en
determinado momento a situaciones y nos metemos como
locos o como tontos a construir catedrales, y cuando nos
damos cuenta estamos embarcados en unas obras terribles,
que gastan mucha energía y no producen nada. No hemos
reflexionado:
• Si la
obra que deseamos hacer era Verdadera.
• Si la obra que deseamos hacer era Justa.
• Si la obra que deseamos hacer era Útil.
Si aplicamos
la Trinidad en estos cuatro puntos como resultado
aparecerá el Ahorro de Energía o Equilibrio de los
Centros, lo que nos permitirá cristalizar el
QUINARIO.
EL QUINARIO:
El Quinario está simbolizado por una Estrella de Cinco
Puntas. Esa Estrella de Cinco Puntas es el Hombre
Verdadero. Nosotros no somos hombres, nos sentimos
hombres pero no los somos.
Para ser Hombres tenemos que haber creado Cinco Cuerpos,
que nos dan poderes aterradores y que nos vuelven
completamente diferentes a lo que somos. Pero esos Cinco
Cuerpos se crean en la forja de los cíclopes, en el
Sexo, con la Energía Creadora del Espíritu Santo. Se
crean sobre nuestra columna vertebral.
A este trabajo se le denomina
GÉNESIS, crearse a
sí mismo. Nacer del Agua y el Fuego. Es la PRIMERA
MONTAÑA o Montaña del Nacimiento.
Los Cinco
Cuerpos que hay que crear son:
• El
Cuerpo Físico Solar
• El Cuerpo Vital Solar
• El Cuerpo Astral Solar
• El Cuerpo Mental Solar
• El Cuerpo de la Voluntad Solar
Un hombre
tiene que tener Voluntad, si no la tiene no es Hombre.
Son Hombres las mujeres y los varones que lleguen a
tener esos Cinco Cuerpos. No son Hombres lo que tienen
un falo, como cree vulgarmente todo el mundo, sino todo
aquel que haya trabajado con su Mercurio, con sus
energías, ahorrándolas en el Cuaternario e
invirtiéndolas en la Creación de los Cuerpos. Así se
transforma en un Hombre.
De ahí las palabras del Maestro Jesús. Cuando los
discípulos le preguntaron que qué hacían con la
Magdalena Él dijo: “Dejadme que yo haré de ella un
hombre”. Ahí está el secreto: tanto los hombres y como
las mujeres pueden hacer la misma Obra, en la misma
existencia, lo único que se necesita es transmutar la
Energía Creadora Sexual para crear los Cinco Cuerpos.
Para poder convertimos en Hombres hay que aprender a
AHORRAR la Energía. Esa Energía la da la Madre Divina,
todas las noches, el ciento por ciento de Energía. Todos
los días cuando nos levantamos la tenemos. Entonces,
depende de nosotros el buen uso o el mal uso que le
demos a ella.
Habrá algunos que preferirán derramar el semen, sacar la
simiente de su propia estancia, como habrá otros que
optarán por ahorrarla. Habrá unos que se la gastarán en
emociones negativas, o positivas. Habrá otros que la
consumirán pensando; otros hablando. Pero el que aprenda
a ahorrar podrá crear los Cinco Cuerpos del Ser en la
práctica de la Transmutación Sexual, y se volverá un
Hombre.
Ese Hombre es: el Alma Humana. Alma Humana deberán que
tener los varones y mujeres que aspiren a ir al Paraíso.
Tienen que llegar con Ella; sin Alma Humana no entra
nadie allá.
Todos nosotros salimos por la puerta del Sexo y tenemos
que volver a entrar por la misma puerta, creando los
Cuerpos Existenciales del Ser.
Si nosotros logramos esos Cinco Cuerpos tendremos
derecho a Elegir Camino. Hay dos caminos: un
camino nos va a llevar directamente a la Unidad. Y hay
otro camino que nos distrae y nos saca del trabajo
esotérico; a pesar de que vamos a seguir metidos en el
esoterismo nos saca del trabajo esotérico:
• Un
camino se llama: Camino del Nirvana o de la
Espiral.
• El otro se llama Camino Directo. Es el
Camino del Cristo
No hay sino
esos dos caminos. Si una persona se decide a seguir por
el Camino del Cristo arranca a dar el paso denominado
SENARIO.
EL SENARIO:
Después de haber subido el Fuego la laringe se deberá
subir hasta el entrecejo:
• La
Primera subida del fuego es del Cóccix hasta el
Sacro.
• La Segunda es del Sacro hasta el Centro Emocional.
• La Tercera es del Centro Emocional hasta el
Corazón.
• La Cuarta es del Corazón, hasta la Laringe.
• La Quinta Iniciación es desde la Laringe hasta el
Entrecejo. Esa es la Quinta de Mayores.
Por lo
tanto, el que decidió por el Camino Directo llevará su
Fuego hasta el entrecejo, y allí brillará una estrella
que es: la Estrella de Seis Puntas, formada por dos
triángulos cruzados. Uno que es el Alma Divina que baja,
y el otro que es el Alma Humana que sube.
A ese paso, para todos los que tienen esa estrella de
seis puntas en la frente, se le conoce como: celebrar el
Matrimonio Perfecto. El Iniciado posee la
Estrella de David, la Estrella de Belén, la Estrella de
Seis Puntas que ilumina el árbol de Navidad, la que le
da derecho a participar en la Navidad del Corazón.
Solamente los Hombres atrevidos que osaron tomar por el
Camino Directo tienen derecho a la Estrella de
Compostela, que esa Estrella se desarrolle en su
entrecejo, en su frente, y se sepa que esta persona ha
llevado a cabo el SENARIO.
El propósito es llegar a Dios verdaderamente. Y para
llegar a Dios verdaderamente hay que dar los pasos
correctos, no se puede desviar el camino. Cuando ya se
llegó a estas alturas, todos los que logran este
Matrimonio Perfecto tienen derecho al SEPTENARIO.
EL SEPTENARIO:
El Septenario es la Estrella de Siete Puntas. Es el
Súper Hombre, el Cristo.
El Cristo es el Hijo del Hombre. Si no nos hacemos
Hombres no habrá Cristo.
Indudablemente, llegar hasta la Navidad del Corazón es
el evento más importante en la historia del Hombre. De
nada le valdría a uno haber celebrado miles de navidades
si no celebró una sola vez su propia Navidad. Entonces,
este evento de celebrar la Navidad del Corazón, el
Advenimiento del Fuego Crístico, es el Principio del APOCALIPSIS en uno.
Esto está indicando algo muy importante en uno: el
comienzo de la SEGUNDA MONTAÑA. La Montaña de la
Muerte.
I.N.R.I.: Ignis Natura Renovatur Integram. El Fuego
renueva íntegramente la naturaleza.
El Cristo es el Amor, el Fuego que ha de renovar toda
nuestra naturaleza. Por eso el advenimiento de esa Llama
en nuestro interior nos transforma radicalmente. El
nacimiento del Cristo da lugar al proceso del
Apocalipsis.
¿Qué quiere decir Apocalipsis? Es el Fin por el Fuego,
¿pero cuál fuego? Pues el Fuego Sagrado, que debe
prenderse en nuestra columna vertebral, el Kundalini,
que a su vez hará brillar las Siete Iglesias que cada
uno tiene a lo largo de la columna.
Ese Fuego irá ascendiendo Iglesia por Iglesia hasta
completar las Siete, y llevar a cabo la Muerte y
Resurrección, directamente en nosotros. Porque solamente
ese Fuego resucita, solamente ese Fuego nos da vida, y
nos conduce al Nacimiento Segundo.
Con la Muerte se mata a la muerte por una Eternidad.
Esto quiere decir que cuando sucede la muerte de los
Yoes-Causa, o las Causas mismas del Error, todas
nuestras chispas quedan libres, y con esta Muerte se
llega a la Resurrección.
EL OCTONARIO:
Está simbolizado por el encuentro de Dos Cuadrados
Perfectos, la Estrella de Ocho Puntas.
Este Octonario o Estrella de Ocho Puntas nos está
mostrando el tercer trabajo, el trabajo de la TERCERA
MONTAÑA.
Es un trabajo que hacen todos los que han logrado
convertirse en resurrectos. Es el trabajo de buscar un
discípulo y encargarse de llevarlo
hasta las puertas de la Segunda Montaña, es el trabajo
del Sacrificio por la Humanidad.
En el Septenario nosotros logramos el 99% de Conciencia.
En el Octonario vamos a conquistar el 1% de Conciencia
restante, para que tengamos el ciento por ciento de
Conciencia. Se crearán los Cuerpos de Luz. Y se buscará
un discípulo que inicie la Segunda Montaña.
Ese es el trabajo, y es un trabajo dedicado al
Sacrificio por la Humanidad, se le denomina “la Tercera
Montaña”. Para unos será muy fácil hacerlo, porque ya
llevan a su discípulo avanzado, pero otros tendrán que
empezar a hacerlo. Ese trabajo puede durar hasta siglos,
o millones de años. Aquí empezara el Águila a tragarse a
la Serpiente.
Hasta ahí tenemos el Octonario o Estrella de Ocho
Puntas. Ahora vienen los dos pasos finales: el NOVENARIO
y el DENARIO.
EL NOVENARIO:
En el Novenario
se tienen que fusionar las fuerzas
del Cristo, del Lucifer y del Espíritu Santo en Una
Sola Fuerza: el Espíritu.
En el Novenario viene eso que se denomina el Purgatorio.
Cuando las fuerzas se van a fusionar formando la “O” de
Dios Madre, integrada por el Espíritu Santo, el Lucifer
y el Cristo. El Fuego, los Tres Principios del Amor.
Ellos tienen que prepararse y purificarse.
Pero vean lo que dicen allá: “El lugar donde arriban los
desafortunados que llegaron a esas alturas”. Y les dicen
desafortunados por qué. Pues por la ansiedad tan
terrible que tienen para que se de el siguiente paso.
Están a un pasito chiquito de entrar al Absoluto, de que
se complete el DIEZ.
En el Novenario el Padre aún está por fuera, y ellos
están esperándolo para que la Luz, la Sabiduría del
Padre, los penetre y queden convertidos en Unidad
Múltiple Perfecta.
En el Purgatorio se termina o se mata la Mecanicidad de
la Vuelta, la parte mecánica debe terminar ahí.
Si nosotros llegamos a este punto ya solamente es
cuestión de esperar, porque el Padre penetrará y quedará
este que es el Hombre Absoluto. Un Nuevo Sol se habrá
creado.
EL DENARIO:
El Denario queda completo cuando las dos fuerzas se
complementan: la “I”, o Sabiduría, y la “O”, o el Amor.
Padre-Madre.
Cuando la Sabiduría penetra en el Espíritu se convierte
en un Hombre Absoluto. Se termina la Vuelta, se
ha logrado la Integración del Ser. Otra Unidad Múltiple
Perfecta. Se ha Auto-Realizado un nuevo Ser en el
Absoluto.